Las infinitas ganas,
Que se hacen verbo,
Y flotan en el aire,
bailan las partículas.
Así como cuando yo
Abro mi boca para decir: te quiero,
Sonoras, rítmicas y fuertes declaraciones.
También baila mi mirada,
Al son de un blues,
Cuando apenada se asoma la tuya,
Y te sigo en tu compás. Tu no me esquivas.
Me hundo en tu mar,
Navego profundo,
A distancias que superan a los submarinos,
Y todavía entra luz.
Luego salgo a la orilla,
Me han buscado hasta en la China,
Y en los diarios publican:
"Apareció la que estaba perdida.
Como a nadie he querido", decía.
No hay comentarios:
Publicar un comentario