Que va a saber de volar quién cree que solo se trata de cosas de aviones. Quien mira a sus espaldas y busca los propulsores. Desconociendo que no hay mejor tiquete que cerrar los ojos y arriesgarlo todo, juguetearle a lo inexistente, a lo poco probable, lo que nunca pensaste.
Que si tienes tu idea tienes suficiente gasolina, como para parir sueños y poblar tres veces la tierra de ellos. No te pase como cuando el agua de mar salpica a los ojos, cualquier mojado es el fin del mundo por tres simples minutos, olvidando que el sol lo seca y como si nada. Así somos los humanos.
Por eso prefiero pensar que soy un pájaro, que nació sin saber volar pero no conoce el miedo y se lanza al vacío, porque sabe que si no es temerario, muere componiendo a retazos de otros.