martes, 27 de febrero de 2018

23.02.18

Juraba haberlo visto todo,
Con los ojos bien abiertos.
Precisando de algún modo,
En que no se podía por fuera de los barrotes.

Hasta que te besé.
Hasta que me besaste.
El frío nocturno se hizo calor.
Para mi sorpresa, había más que ver
Y eso que tenía los ojos cerrados.

Afuera hubo un silencio tierno, inigualable,
Aquí sólo cantaban tus manos sobre las mías.
Sabía que los árboles estaban de nuestro lado,
Porque empezaron a bailar,
El vientecito se paró en mi mejilla.
Habían mariposas en mi barriga.

Ví lo necesario para querer quedarme
Aún con los ojos chinitos, con beso de pestañas
Me sonreías, yo te respondía.

No eran necesarias las palabras,
Lo habíamos visto todo,
Y con los ojos cerrados.

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